lunes, 6 de noviembre de 2017

NEUROCIENCIA Y DOCENTES

                      NEUROCIENCIA Y DOCENTES

 Consejos de Neurociencias para docentes.

La calidad del contexto influye para que el cerebro pueda contar con un estado óptimo necesario para el aprendizaje.
Elementos conocidos y agradables otorgan sensación de seguridad y de bienestar (plantas, muñecos, fotos, imágenes, cuadros, decorados, etc.).

Es importante que los niños y los jóvenes contribuyan con la decoración del aula.
Los docentes forman parte del contexto de aprendizaje, motivo por el cual deben verse como aliados que contribuyen en el desarrollo de las potencialidades de cada educando.
Somos seres sociales: todo docente que enseña con el ejemplo activa un tipo especial de neuronas -llamadas “neuronas en espejo”- que tienden a copiar las acciones de los otros.
El cerebro necesita una dieta equilibrada y variada por ser el órgano más complejo y de mayor consumo energético del cuerpo.
Frutas, lácteos, cereales, proteínas y aceites omega 3, 6, y 9 deben estar presentes en la dieta diaria. La alimentación debe contar con los nutrientes básicos para aprender.
El descanso es fundamental para recuperarse de las actividades y desgaste del día. La falta de sueño afecta la atención, las destrezas motoras, el estado de ánimo y todas las funciones cognitivas. El descanso contribuye a fijar lo aprendido.
Los ejercicios de relajación y de respiración favorecen la oxigenación del cerebro.
Son favorables para recuperar el equilibrio (homeostasis) luego del recreo y situaciones conflictivas de excitación.


Ayudan a modelar respuestas emocionales y a desarrollar el autocontrol.

La actividad física contribuye a mejorar la capacidad y el rendimiento cognitivo, al producir oxigenación en todo el organismo, disminuir el estrés y llevar al cerebro a descansar del esfuerzo que exige mantener la atención selectiva y sostenida de una clase o capacitación.
Estimula la generación de neurotrofinas, principales responsables de mantener las neuronas en un modo activo y efectivo.
Realizar ejercicios sencillos en algunos momentos de la clase permite continuar con la tarea con un mayor nivel de actividad cerebral.

La atención y el aprendizaje están relacionados. Es conveniente incorporar sorpresas y novedades en el aprendizaje a través de variaciones en los estímulos sensoriales: cambios en la voz, en el volumen, en el ritmo; modificaciones visuales en los colores, en las formas, en el movimiento, tamaño, variantes táctiles, etc. Esto despierta el interés y la curiosidad
El proceso de aprendizaje se ve enriquecido cuando se encuentra significado y sentido a lo que se estudia.

El cerebro presta atención a lo que considera relevante para la vida y llega más fácilmente a convertirse en memoria de largo plazo.
Los docentes deben conocer a sus educandos para ayudarlos a descubrir el sentido de lo que aprenden y cómo conectar esto con sus vidas.
Los estímulos atractivos, unidos a propuestas de actividades que comprometan el hacer y el ponerse en acción, benefician el aumento de la motivación, el compromiso e incrementan la capacidad de memorizar lo aprendido.
Hacer un jardín, una huerta, plantas en macetas, etc., por ejemplo, permite que los chicos puedan trabajar desde ciencias naturales hasta el desarrollo de la responsabilidad individual y grupal.




Las emociones son parte esencial del proceso de aprendizaje.
El estado emocional de quien aprende determina su capacidad para recibir o no información, para comprenderla y para almacenarla.

Las emociones facilitan o limitan el aprendizaje; una positiva relación entre docentes y educandos, compañeros y con todo el ámbito educativo, genera un clima excelente para el aprendizaje, tanto a nivel intelectual como emocional.
Aplicar ejercicios y juegos que lleven a los grupos a reconocer sus estados emocionales y llevarlos a niveles óptimos para el aprendizaje.

Desarrollar actividades que integren el respeto y valor por los otros, tanto en el aula como entre diferentes grados y con toda la escuela, fomenta la confianza y el desarrollo de competencias emocionales.
Cuando percibimos peligro, se enciende el sistema de alerta y se producen cambios en el cerebro y el cuerpo para enfrentarlo.
Se liberan hormonas del estrés en todo el organismo para contar con altos niveles de energía.

El estrés limita las funciones del hipocampo, un área cerebral muy relacionada con la memoria y con el aprendizaje.
Compañeros, grupos e instituciones amenazantes son anti-aprendizaje.
En el campo de la neurociencia, hay una frase común que dice “neuronas que se disparan juntas, se unen”. Sin embargo, para que los conocimientos lleguen a la memoria de largo plazo es necesario repetirlos y enlazarlos.

El aprendizaje necesita que la información se repita y asocie en diferentes momentos, de diversas maneras y relacionándolo con situaciones conocidas y de la vida cotidiana

La mejor manera de fortalecer la memoria de largo plazo es incorporar la información gradualmente, repetirla, aplicarla y, además, expresarla con las propias palabras.
Práctica y repetición provocan aprendizajes que perduran.
Es importante adaptar los desafíos a las posibilidades de quien lo va a realizar e ir aumentando progresivamente el nivel. Este incremento no debe sobrepasar las posibilidades del momento en que se presenta.
Cada logro permite desarrollar eficacia percibida (sentir que se puede).


La eficacia percibida aumenta la autoestima y la confianza en uno mismo. Cada logro permite lograr un mayor nivel de motivación para enfrentar nuevos desafíos.
El cerebro funciona de un modo óptimo con cierto nivel de tensión o estado de alerta relajado (desafío y motivación). Si este es muy alto, cae en desatención y desorganización; si es muy bajo, pierde su estado de alerta.

Cada persona es única: posee una exclusiva combinación genética, tiempos propios de maduración, experiencias de vida, memoria, talentos y fortalezas que son irrepetibles. Por ello, merece una educación que respete y comprenda las individualidades que le permitan llegar a su máxima expresión.

Cada docente, respetando y comprendiendo las individualidades, puede ser un Pigmalión que lleve a cada persona a su máximo potencial. Esta maravillosa acción no sólo contribuye a la vida de los educandos que se capacitan, sino que otorga a quien la realiza una de las mayores recompensas cerebrales y un sentido de vida trascendente.


Conocer nuestro cerebro y nuestro cuerpo desde pequeños nos permite reflexionar y aprender a ser responsables de nuestro bienestar y el de las otras personas con quienes nos relacionamos.

Conocernos y comprendernos a nosotros mismos.

Comprender y respetar a las demás personas.

Crecer como seres humanos trascendentes.

Nuestra responsabilidad se extiende al resto de la especies y al mundo en el que vivimos.

El aprendizaje intelectual debe ir acompañado de aquel que nos permita ser cada vez mejores personas y miembros activos de sociedades más felices y con una sana convivencia.



Implicaciones educativas

El hecho de que cada cerebro sea único y particular (aunque la anatomía cerebral sea similar en todos los casos) sugiere la necesidad de tener en cuenta la diversidad del alumnado y ser flexible en los procesos de evaluación. Asumiendo que todos los alumnos pueden mejorar, las expectativas del profesor hacia ellos han de ser siempre positivas y no le han de condicionar actitudes o comportamientos pasados negativos.

En cuanto al tratamiento de los trastornos del aprendizaje, hay diferentes programas informáticos que han demostrado su utilidad en la mejora de determinadas capacidades cognitivas como la memoria o la atención. En concreto, Fast ForWord de Scientific Learning Corporation (avalado por Michael Merzenich) es un programa para estudiantes disléxicos que ha ayudado a compensar las dificultades que tienen con el procesamiento fonológico (ver figura 1). Este tipo de entrenamiento continuo mejora la comprensión del lenguaje, la memoria y la lectura.
Dyslexic children increases after remediation

Fig.1 En las imágenes superiores (A) se compara la activación de regiones que intervienen en el procesamiento fonológico en niños normales y en niños disléxicos. En las inferiores (B) se muestra la mayor activación de estas regiones en los niños disléxicos después del período de entrenamiento. (Temple, 2003).

2. LAS EMOCIONES SÍ IMPORTAN

Las emociones son reacciones inconscientes que la naturaleza ha ideado para garantizar la supervivencia y que, por nuestro propio beneficio, hemos de aprender a gestionar (no erradicar). La neurociencia ha demostrado que las emociones mantienen la curiosidad, nos sirven para comunicarnos y son imprescindibles en los procesos de razonamiento y toma de decisiones, es decir, los procesos emocionales y los cognitivos son inseparables (Damasio, 1994). Además, las emociones positivas facilitan la memoria y el aprendizaje (Erk, 2003; ver figura 2), mientras que en el estrés crónico la amígdala (una de las regiones cerebrales clave del sistema límbico o “cerebro emocional”) dificulta el paso de información del hipocampo a la corteza prefrontal, sede de las funciones ejecutivas.

Si entendemos la educación como un proceso de aprendizaje para la vida, la educación emocional resulta imprescindible porque contribuye al bienestar personal y social.
Emotions and memory

Fig.2 Activación de distintas regiones cerebrales, en un contexto emocional positivo, que facilitan la memoria. Son los giros derechos: lingual (GL), hipocampal posterior (pGH), hipocampal anterior (aGH) y fusiforme (GF).

La prueba

Informe Fundación Botín (2008): Educación emocional y social. Análisis internacional. Santander, Fundación Marcelino Botín.

En este estudio internacional basado en cientos de investigaciones en las que han participado más de 500.000 estudiantes de educación infantil, primaria y secundaria se ha demostrado que los programas de educación emocional sistemáticos afectan al desarrollo integral de los alumnos: disminuyen los problemas de disciplina, están más motivados para el estudio, obtienen mejores resultados académicos, muestran actitudes más positivas y mejoran sus relaciones.

Implicaciones educativas

Los docentes hemos de generar climas emocionales positivos que faciliten el aprendizaje y la seguridad de los alumnos. Para ello hemos de mostrarles respeto, escucharles e interesarnos (no sólo por las cuestiones académicas). La empatía es fundamental para educar desde la comprensión.

Aunque hay muchas actividades en las que se pueden fomentar las competencias emocionales a través de un proceso continuo (se pueden utilizar diferentes recursos didácticos para suscitar la conciencia emocional como videos, fotografías, noticias, canciones, etc.), proponemos una relacionada con la lectura (Filella, 2010): se dedica un tiempo semanal en el aula a la lectura individual de textos que el alumno ha elegido según su propio interés (con el paso del tiempo se puede orientar hacia textos específicos). La lectura ha de ser en silencio y, posteriormente, se han de proponer actividades como resúmenes, dibujos, esquemas,… relacionados con la misma. Una forma sencilla de mejorar la atención, la comprensión, el aprendizaje y de fomentar emociones positivas en el alumnado.

3. LA NOVEDAD ALIMENTA LA ATENCIÓN

La neurociencia ha demostrado la importancia de hacer del aprendizaje una experiencia positiva y agradable. Sabemos que estados emocionales negativos como el miedo o la ansiedad dificultan el proceso de aprendizaje de nuestros alumnos. Pero, en la práctica cotidiana, han predominado los contenidos académicos abstractos, descontextualizados e irrelevantes que dificultan la atención sostenida, que ya de por sí es difícil de mantener durante más de quince minutos (Jensen, 2004). A los seres humanos nos cuesta reflexionar, pero somos curiosos por naturaleza y es esta curiosidad la que activa las emociones que alimentan la atención y facilitan el aprendizaje.

La prueba

Waelti, P.; Dickinson, A.; Schultz, W. (2001): “Dopamine responses comply with basic assumptions of formal learning theory”, Nature 412.

Este estudio demuestra que para optimizar el aprendizaje no es importante la recompensa sino lo inesperado de la misma. Analizando la respuesta de neuronas dopaminérgicas se comprobó que se activaban cuando el organismo tenía una determinada expectativa y la respuesta conductual era mejor de lo que se esperaba. De lo anterior se concluye que, tanto en el nivel neuronal como en el conductual, lo importante para el aprendizaje es la anticipación de la recompensa y no el simple premio.

Implicaciones educativas

No es suficiente que pidamos a los alumnos que presten atención (“Mamá, no es que tenga déficit de atención, es que no me interesa” se leía en la camiseta de un reconocido investigador) sino que hemos de utilizar estrategias prácticas que fomenten la creatividad y que permitan a los alumnos participar en el proceso de aprendizaje sin ser meros elementos pasivos del mismo.

Para ello, es útil aprovechar los primeros minutos de la clase para enseñar los contenidos más importantes para luego seguir con bloques que no superen los diez o quince minutos y así poder optimizar la atención. Al final de cada bloque se puede dedicar un tiempo para reflexionar sobre lo analizado o, simplemente, hacer un pequeño parón para afrontar el siguiente. Todo ello debería ser complementado por un profesor activo que se mueve por el aula y cambia el tono de voz porque los contrastes sensoriales atraen la atención del alumno.


4. EL EJERCICIO FÍSICO MEJORA EL APRENDIZAJE

La práctica regular de la actividad física (principalmente el ejercicio aeróbico) promueve la neuroplasticidad y la neurogénesis en el hipocampo, facilitando la memoria de largo plazo y un aprendizaje más eficiente. Además, no sólo aporta oxígeno al cerebro optimizando su funcionamiento, sino que genera una respuesta de los neurotransmisores noradrenalina y dopamina que intervienen en los procesos atencionales. El ejercicio físico mejora el estado de ánimo (la dopamina interviene en los procesos de gratificación) y reduce el temido estrés crónico que repercute tan negativamente en el proceso de aprendizaje.

La prueba

Aberg M. et al. (2009), “Cardiovascular fitness is associated with cognition in young adulthood”, PNAS.

Se realizó un estudio longitudinal en el que participaron más de un millón de suecos. Se demostró que las aptitudes físicas entre los 15 y los 18 años predecían la capacidad intelectual a los 18 años de edad, medida con una serie de pruebas de lógica, verbales y visuoespaciales (ver figura 3). Además, se comprobó que la resistencia aeróbica durante la adolescencia guarda una relación directa con el nivel socioeconómico y los logros académicos en la edad adulta.
Levels of intelligence scores by cardiovascular fitness

Fig. 3 Crecimiento de la inteligencia global (eje vertical) en relación al aumento de la resistencia aeróbica (eje horizontal)

Implicaciones educativas

Los estudios demuestran que se han de potenciar las clases de educación física, dedicarles el tiempo suficiente y no colocarlas al final de la jornada académica como se hace normalmente.

Se deberían fomentar las zonas de recreo al aire libre que permitan la actividad física voluntaria y aprovechar los descansos regulares para que los alumnos puedan moverse. Un simple ejercicio antes del comienzo de la clase mejora en los niños su predisposición física y psicológica hacia el aprendizaje, con mayor motivación y atención (Blakemore, 2011).

Junto a la actividad física, son muy importantes también la adecuada hidratación (se ha de permitir a los niños beber agua en clase), hábitos nutricionales apropiados y dormir las horas necesarias (se sabe que los adolescentes necesitan dormir más). Por ello resulta conveniente la enseñanza de estos hábitos no sólo a los alumnos sino también a los padres.


5. LA PRÁCTICA CONTINUA PERMITE PROGRESAR

El cerebro conecta la nueva información con la ya conocida, por lo que aprendemos mejor y más rápidamente cuando relacionamos la información novedosa con los conocimientos ya adquiridos. Para optimizar el aprendizaje, el cerebro necesita la repetición de todo aquello que tiene que asimilar. Es mediante la adquisición de toda una serie de automatismos como memorizamos, pero ello requiere tiempo. La automatización de los procesos mentales hace que se consuma poco espacio de la memoria de trabajo (asociada a la corteza prefrontal, sede de las funciones ejecutivas) y sabemos que los alumnos que tienen más espacio en la memoria de trabajo están más dotados para reflexionar (Willingham, 2011).

La prueba

Bahrick, H.P.; Hall, L.K. (1991): “Lifetime maintenance of high school mathematics content”. Journal of Experimental Psychology: General, 120.

En este estudio en el que participaron más de mil personas se realizó una prueba de álgebra a personas de distintas edades que habían hecho un curso entre un mes y cincuenta y cinco años antes (eje horizontal en figura 4). Como se observa en el gráfico inferior, las calificaciones se dividieron en cuatro grupos, atendiendo al nivel de matemáticas mostrado (la línea inferior corresponde a personas con nivel más básico mientras que la superior corresponde a las personas con nivel más avanzado). Los principiantes obtuvieron porcentajes de respuestas correctas (eje vertical) más bajos y conforme pasó más tiempo entre la prueba y el último curso de álgebra realizado (entre menos de un año y 55 años) los resultados fueron peores. Sin embargo, los participantes con nivel más avanzado recordaban el álgebra de la misma forma con el paso de los años (curva prácticamente horizontal), lo que indicaba que el tiempo que se pasaba estudiando la materia era el que determinaba lo que se iba a recordar de la misma.
Lifetime maintenance of high school mathematics content
                                                                                Fig.4


Implicaciones educativas

Los docentes hemos de ayudar a adquirir y mejorar las competencias necesarias según la práctica. Por ejemplo, la práctica continua de cálculos aritméticos y la memorización de la tabla de multiplicar es imprescindible en la resolución de muchos problemas matemáticos o el conocer de memoria las reglas ortográficas es imprescindible para escribir con corrección. El problema reside en que muchas veces la práctica intensiva puede resultar aburrida por lo que sería aconsejable espaciar la práctica en el tiempo (para ello es imprescindible el currículo espiral) y variarla con otras actividades.






6. EL JUEGO NOS ABRE LAS PUERTAS DEL MUNDO

El juego constituye un mecanismo natural arraigado genéticamente que despierta la curiosidad, es placentero y permite descubrir destrezas útiles para desenvolvernos en el mundo. Los mecanismos cerebrales innatos del niño le permiten, a los pocos meses de edad, aprender jugando. Se libera dopamina que hace que la incertidumbre del juego constituya una auténtica recompensa cerebral y que facilita la transmisión de información entre el hipocampo y la corteza prefrontal, promoviendo la memoria de trabajo. El juego constituye una necesidad para el aprendizaje que no está restringida a ninguna edad, mejora la autoestima, desarrolla la creatividad, aporta bienestar y facilita la socialización. La integración del componente lúdico en la escuela resulta imprescindible porque estimula la curiosidad y esa motivación facilita el aprendizaje.

La prueba

En el siguiente video se explica la investigación llevada a cabo por Roberto Colom y María Ángeles Quiroga en la que se demuestra una correlación alta entre el rendimiento mostrado jugando a un videojuego conocido y el rendimiento en unos tests de aptitudes. Jugando durante 16 horas durante un mes aumenta la cantidad de materia gris de las voluntarias, que es un indicador del aumento en la capacidad cerebral, se mejora la coordinación entre regiones cerebrales, la comprensión verbal, el razonamiento o la percepción visual.


Implicaciones educativas

El juego motiva, ayuda a los alumnos a desarrollar su imaginación y a tomar mejores decisiones. Además, existe una gran variedad de juegos que mejoran la atención, uno de los factores críticos en el proceso de aprendizaje: ajedrez, rompecabezas, juegos compartidos, programas de ordenador,…Es cuestión de integrar adecuadamente el componente lúdico en la actividad diaria.



7. EL ARTE MEJORA EL CEREBRO

La neurociencia está demostrando que las actividades artísticas (involucran a diferentes regiones cerebrales; ver figura 5), en particular la musical, promueven el desarrollo de procesos cognitivos.

Brain networks involved in various forms of the arts
                                                                                Fig.5



La instrucción musical en jóvenes mejora la capacidad intelectual como consecuencia de la plasticidad cerebral, sobretodo en aquellos con mayor interés y motivación hacia las actividades artísticas (Posner, 2008). Además, en algunos niños, aparecen correlaciones entre la práctica musical y la mejora en geometría o las capacidades espaciales cuando el entrenamiento es intenso. Por otra parte, el teatro o el baile desarrollan habilidades socioemocionales como la empatía y son beneficiosos para la memoria semántica. Por ejemplo, al hablar en público se genera noradrenalina, una sustancia que se sabe que interviene en los procesos relacionados con la atención, la memoria de trabajo o el autocontrol.

La prueba

Wandell, B. et al. (2008): “Training in the arts, reading and brain imaging” en “Learning, arts and the brain: the Dana Consortium Report on Arts and Cognition”, Dana Press.

En un estudio con 49 niños de edades comprendidas entre 7 y 12 años se midieron los efectos de la educación artística (en concreto artes visuales, música, baile y teatro) en la capacidad y comprensión lectora. Y se comprobó que la mayor correlación se daba para el entrenamiento musical (ver figura 6):
Correlation between music and reading

Fig.6 En el eje horizontal aparecen las horas dedicadas al entrenamiento musical el primer año. En el eje vertical se muestra la mejora en la capacidad lectora entre el primer año y el tercero.

Implicaciones educativas

La educación artística debe ser obligatoria. La instrucción musical o el teatro que tantas habilidades sociales, emocionales y cognitivas son capaces de desarrollar deberían de formar parte del currículo y no, como ocurre frecuentemente, quedar como actividades marginales.

Como ejemplo clásico de programa enfocado hacia la educación artística y que asume la multiplicidad de la inteligencia está el Arts Propel. Este programa especializado en la música, el arte visual y la escritura creativa potencia la creatividad y su aplicación ha sido muy satisfactoria 


8. SOMOS SERES SOCIALES

Los humanos somos seres sociales porque nuestro cerebro se desarrolla en contacto con otros cerebros. El descubrimiento de las neuronas espejo resultó trascendental en este sentido porque estas neuronas motoras permiten explicar cómo se transmitió la cultura a través del aprendizaje por imitación y el desarrollo de la empatía, es decir, qué nos hizo realmente humanos. Se ha demostrado que los bebés con pocos meses de edad ya son capaces de mostrar actitudes altruistas (Warneken, 2007), por lo que hemos de evitar en la educación la propagación de conductas egoístas fruto de la competividad. El aprendizaje del comportamiento cooperativo se da conviviendo en una comunidad en la que impera la comunicación y en la que podemos y debemos actuar. Cuando se colabora se libera más dopamina y ya sabemos que este neurotransmisor facilita la transmisión de información entre el sistema límbico y el lóbulo frontal, favoreciendo la memoria a largo plazo y reduciendo la ansiedad.

La prueba

Rilling et al. (2002): “A neural basis for social cooperation”, Neuron, 35.

En este estudio se demostró en un grupo de 36 mujeres que cuando cooperaban (modelo del dilema del prisionero) se activaba el sistema de motivación y gratificación de la dopamina, reforzando el comportamiento cooperativo, generándose más altruismo y ayudando a aplazar la recompensa. La implicación de la corteza orbitofrontal en el proceso (ver figura 7) explica por qué a los niños les cuesta demorar la gratificación, dado que el proceso de maduración de esta región cerebral se alarga hasta pasada la adolescencia.
Orbitofrontal cortex and anteroventral striatum

Fig. 7 Activación de la corteza orbitofrontal (izquierda) y del núcleo accumbens (derecha) durante la cooperación en el caso del dilema del prisionero.

Implicaciones educativas

La colaboración efectiva en el aula requiere algo más que sentar juntos a unos compañeros de clase. Los alumnos han de adquirir una serie de competencias básicas imprescindibles en la comunicación social como el saber escuchar o respetar la opinión divergente. Además, han de tener claro los beneficios de trabajar en grupo y saber cuáles son sus roles en el mismo.

La escuela ha de fomentar también la colaboración entre alumnos de distintos niveles y la compartición de conocimientos (por ejemplo, mediante presentaciones de trabajos de investigación de los alumnos), sin olvidar la realización de actividades interdisciplinares. Y no hemos de olvidar que la escuela ha de abrirse a toda la comunidad









APRENDIZAJE Y NEUROCIENCIA




  
                       APRENDIZAJE Y NEUROCIENCIA

Aprendizaje y Neurociencia

Aprender es, en esencia, ser capaz de sobrevivir. El hombre aprendió cómo hacer fuego para calentarse y cocinar la carne y, así, enfermar menos. Aprendió a cultivar la tierra para asegurar alimento independientemente de la suerte en la caza y construyó viviendas que resistieran a la lluvia y el frío. Aprendiendo el hombre se forjó un futuro y solo así aseguró la continuidad de la especie.

El cerebro sigue siendo un gran desconocido, pero hace 30 años aún lo era más. Los avances en neurociencias han permitido comprender cómo funciona el cerebro y ver el importante papel que la curiosidad y la emoción tienen en la adquisición de nuevos conocimientos. En la actualidad se ha demostrado científicamente que, ya sea en las aulas o en la vida, no se consigue un conocimiento al memorizar, ni al repetirlo una y otra vez, sino al hacer, experimentar y, sobre todo, emocionarnos. Las emociones, el aprendizaje y la memoria están estrechamente relacionadas. Desde el punto de vista de la neurociencia educativa, cabe destacar que la inteligencia es un concepto multidimensional, por eso un mismo ambiente de aprendizaje debe llevar a los niños a explorar, pensar y expresar sus ideas a través de una variedad de diferentes códigos










Descubrimientos fundamentales de la neurociencia

La neurología –tradicionalmente ocupada en resolver problemas de salud clínicos- está aportando datos relevantes para la educación y el aprendizaje. Mediante pruebas como la Resonancia Magnética Nuclear (RMN), la Tomografía Axial Computarizada (TAC) y sobre todo la Tomografía con Emisión de Positrones (TEP), los científicos están fotografiando nuestros pensamientos, emociones, conductas y la forma en que recordamos muchas cosas.

De este modo se observa como el aprendizaje cambia la estructura física del cerebro, es decir, que se fortalece con el ejercicio mental. Aún más, estudiar organiza y reorganiza la mente, o mejor dicho, que el ejercicio mental cambia nuestro modo de percibir y comprender la realidad.

También se observa que los genes, el desarrollo particular de cada uno y la experiencia adquirida modifican nuestra capacidad neuronal. Además, los neurólogos hacen hincapié en la necesidad de que los profesores conozcan cómo funciona nuestro cerebro para hacer que sus clases sean más efectivas y que el alumno aproveche al máximo sus capacidades.

La neurociencia está empezando a iluminar el camino de la educación y el aprendizaje, y en el futuro se aplicarán técnicas cada vez más eficientes no sólo para estudiar sino también para enseñar


La educación, como se sabe, involucra dos acciones fundamentales: la de enseñar y la de aprender. Las investigaciones científicas sobre la conducta humana y el funcionamiento cerebral brindan información valiosa sobre cómo los seres humanos enseñamos y aprendemos que puede ser útil para las teorías y prácticas educativas. Las neurociencias pueden realizar importantes contribuciones al conocimiento para facilitar la comprensión de procesos cognitivos claves para la enseñanza-aprendizaje, tales como la memoria, la atención, el lenguaje, la lectoescritura, las funciones ejecutivas, la toma de decisiones, la creatividad y la emoción, entre otros. Las neurociencias modernas son también importantes para el entendimiento de situaciones de riesgo de aprendizaje (por ejemplo, dislexia y discalculia) y así ofrecer un beneficio para muchísimos niños.


La metodología utilizada en el campo de las neurociencias cognitivas humanas y la psicología experimental ofrece además la posibilidad de probar empíricamente estrategias e intervenciones que pueden implementarse en el área de educación como, por ejemplo, el monitoreo y la comparación de distintas modalidades de enseñanza y aprendizaje. Sin embargo, aunque se pueda enfatizar el potencial de las neurociencias como una herramienta para mejorar la educación, la transición del laboratorio al aula no es sencilla.


Desde el momento en que nacemos, nos la pasamos aprendiendo. Así, procesamos información y construimos "esquemas mentales" del mundo para poder reflexionar, tomar decisiones y actuar. El aprendizaje es tan importante y tan central en la vida que por eso se vuelve primordial tratar de comprender qué es, cómo se produce y cómo se pueden mejorar los procesos, en lo individual y en lo social. Gracias al avance de la ciencia, hoy sabemos que, en su desarrollo, nuestro cerebro se va esculpiendo, es decir, va cambiando tanto su estructura como su funcionamiento. Así, las conexiones neuronales se van modificando a lo largo de la vida como producto del aprendizaje y la interacción con el ambiente que nos rodea. Esta capacidad del cerebro, denominada "plasticidad cerebral", da cuenta de que los conocimientos y habilidades que adquirimos no son estáticos, sino que están en constante cambio. En pocas palabras: aprender es bueno para el cerebro.















LA NEUROCIENCIA Y SUS APORTES A LA ATENCIÓN






LA NEUROCIENCIA Y SUS APORTES A LA ATENCIÓN

“La educación es el gran motor del desarrollo personal. Es a través de la educación que la hija de un campesino puede convertirse en médico, que el hijo de un minero puede convertirse en jefe de la mina, que el hijo de los trabajadores agrícolas pueden llegar a ser el presidente de una gran nación.” - Nelson Mandela

Cuando hablamos de desarrollo infantil, nos remontamos a muchos años atrás, donde en los manuales para padres, se enumeraban varias indicaciones sobre cómo cuidar y educar a sus hijos desde el primer día de vida. Si recordamos los consejos del psicólogo John B. Watson (1878- 1958), de los pediatras Rinaldo De Lamare (1910-2002) o Benjamin Spock (1903- 1998), encontraremos que por más de noventa años, los estudios sobre el desarrollo de los niños y niñas - que muy a parte de tener perfi les rígidos, permisivos o fl exibles - vienen demostrando el esfuerzo de diferentes ciencias para entender los procesos que subyacen al comportamiento infantil. 
En las investigaciones sobre el desarrollo del ser humano, y en especial sobre el desarrollo infantil, algunas cuestiones crearon corrientes paralelas y a veces opuestas para entender tan complejo proceso:
 • Natureza vs crianza: dos posiciones que buscan evidencias para aclarar si somos lo que somos por la infl uencia de la herencia genética o por la influencia del ambiente, de los patrones de crianza y de la educación. 
• Continuidad vs discontinuidad: dos posturas relacionadas a los cambios de comportamiento, si estos se relacionan con cambios cualitativos (discontinuos) o cuantitativos (continuos). 
• Madurez o experiencia: dos posturas que vinculan los cambios en el comportamiento infantil - una con la madurez biológica, y la otra con la posibilidad que tiene el niño de aprender desde las experiencias que ofrece el ambiente.

A partir de varias cuestiones y suposiciones sobre cómo crecen y se desarrollan los seres humanos, se fueron creando distintas teorías que intentaban enmarcar los principios que regirían el proceso de desarrollo. Entre esas teorías podemos destacar:

 • Teorías psicoanalíticas: la suposición principal se refiere al desarrollo y el comportamiento dirigidos por procesos conscientes e inconscientes. En estas teorías se destacaron Sigmund Freud (1856-1939) y Erik Erikson (1902-1994). Ambos creían en un desarrollo organizado en estadios con secuencias de comportamientos predecibles (para Freud 5 estadios psicosexuales, y para Erikson 8 estadios psicosociales). Se diferencian en que, para Freud estos comportamientos correspondían más a la influencia genética y para Erikson correspondían tanto a la influencia genética cuanto a la ambiental.







 • Teorías cognitivas: la suposición principal se refiere al desarrollo más centrado en el proceso cognitivo, y que las acciones de los niños y niñas en la interacción con los demás, con los objetos y con el entorno social van influenciando en los cambios tanto en el área cognitiva como en otras áreas. Se destacan Jean Piaget (1896-1980), que le da un peso más genético que ambiental al desarrollo, subrayando 4 estadios; Lev Vygotsky (1896-1934), que le da mayor énfasis al contexto histórico-socio-cultural y a la influencia de las interacciones sociales más que a la madurez proveniente de estadios rígidos en el proceso de desarrollo.
 Luego, varios especialistas conforman la teoría del procesamiento de la información, donde se destacan procesos básicos por los cuales los niños a partir de un input, procesan, codifican, almacenan en la memoria y luego recuperan la información, con alteraciones en la calidad en función a la etapa (edad) en que se encuentran.





 • Teorías del aprendizaje: la suposición principal se refi ere al desarrollo como un proceso que no está vinculado solamente a la infl uencia de la genética o del ambiente que van modelando el comportamiento, sino que también está infl uenciado por la forma en que los niños viven y aprenden a partir de sus experiencias. No consideran estadios o etapas, pero destacan la plasticidad del comportamiento en función a estímulos y procesos de aprendizaje predecibles. Se destacan Ivan Pavlov (1849-1936) quien postuló el modelo de aprendizaje por condicionamiento clásico; B.F. Skinner (1904-1990), quien postuló el aprendizaje por condicionamiento operante y Albert Bandura quien logró avanzar de las teorías conductistas a la teoría sociocognitiva, postulando un aprendizaje por observación, enfatizado con elementos cognitivos. Varios estudios siguieron investigando el desarrollo infantil y testando las hipótesis de las teorías para ver si realmente se producían propuestas prácticas de intervención. Cada teoría, de una forma u otra, fue ejerciendo infl uencia en las acciones de atención, protección y educación de la primera infancia en el discurrir del tiempo. Lo cierto es que por la complejidad del comportamiento y del desarrollo del ser humano, los científi cos fueron tomando una postura más ecléctica, considerando múltiples perspectivas tanto para las investigaciones como para las explicaciones sobre el desarrollo infantil. Asimismo, comenzó a imperar la necesidad de mejora de las técnicas de estudio para que las investigaciones pudieran fi nalmente revelar lo que realmente ocurre, promueve o afecta al desarrollo infantil. Finalmente, en las últimas décadas, la neurociencia se fortalece y comienza a compartir las líneas de investigación, que a través de técnicas evolucionadas de neuroimagen, comienza a descubrir las innumerables correlaciones entre el desarrollo cerebral y el comportamiento, el aprendizaje, el desarrollo integral y específi co de los niños y niñas, desde etapas muy tempranas de la vida. Con la explosión de las investigaciones, algunas de las cuestiones iniciales comenzaron a ser testadas y respondidas, otras 10 Los aportes de la neurociencia a la atención y educación de la primera infancia aún están por resolverse, pero nuevas hipótesis fueron surgiendo en el camino, lo que demuestra lo mucho que nos falta por conocer acerca de nosotros mismos. Sin embargo, los conocimientos generados a partir del encuentro entre ciencias, fueron dando una visión multidisciplinaria al desarrollo, y con esto se comenzó a construir un consenso acerca de varios aspectos relacionados al desarrollo infantil, entre los cuales destacamos:

• El desarrollo está relacionado tanto con factores genéticos cuanto con factores ambientales, en una interacción armoniosa, dinámica y continua entre herencia y experiencia.

• El desarrollo está marcado por momentos de estabilidad y cambio, continuidad y discontinuidad.

• El desarrollo está influenciado por el Otro, por la familia y por la cultura. 

• Los niños son seres activos en su proceso de desarrollo.

• El desarrollo modula y es modulado por diferentes dimensiones.

• El desarrollo está conformado por la interacción permanente entre las fuentes de vulnerabilidad y las fuentes de resiliencia, por lo que un mismo ambiente puede tener efectos distintos en los niños y niñas, ya que las cualidades internas que cada uno posee para la interacción ayudará a responder a las situaciones adversas del contexto de manera individual.

• El desarrollo está marcado por las diferencias individuales, por las relaciones interpersonales, por el acceso a los recursos, a la alimentación, al sueño, a la salud.

 • El proceso de desarrollo puede ser alterado en la infancia temprana, tanto por factores positivos como por factores negativos. 11 Los aportes de la neurociencia a la atención y educación de la primera infancia

• La sincronización entre experiencias tempranas y el cerebro es de suma importancia en algunas etapas del desarrollo. Ahora bien, además de estos aportes, la evidencia neurocientífica viene contribuyendo de manera significativa con muchos conocimientos sobre el desarrollo y funcionamiento del cerebro en los primeros años de vida. Sin embargo, para seguir avanzando en estos conocimientos, necesitamos en primer lugar, entender un poco más a la neurociencia: qué significado tiene y qué nuevos aportes nos trae sobre el desarrollo infantil.
 UNICEF Bolivia/2013/Pirozzi 12 Los aportes de la neurociencia a la atención y educación de la primera infancia La neurociencia se define como el estudio científico del sistema nervioso (principalmente el cerebro) y sus funciones.

 Estudia las complejas funciones de aproximadamente 86 mil millones de neuronas o células nerviosas que tenemos. De las interacciones químicas y eléctricas de estas células, las sinapsis, se derivan todas las funciones que nos hacen humanos: desde aspectos sencillos como mover un dedo, hasta la experiencia tan compleja y personal de la consciencia, de saber qué está bien o mal, y crear cosas que nadie nunca antes hizo.
Tradicionalmente la neurociencia se ha considerado una subdisciplina de la biología, pero actualmente es un activo campo multidisciplinar, en el que trabajan también psicólogos, químicos, lingüistas, genetistas, e incluso científicos de la computación, entre otros, lo que permite tener una visión del cerebro humano mucho más amplia y así avanzar tanto en el campo clínico como en otros campos o disciplinas. A pesar de la alta complejidad del cerebro humano, la neurociencia está comenzando a explicar como funcionan nuestros pensamientos, sentimientos, motivaciones y comportamiento; y como todo esto influye y es influenciado por las experiencias, las relaciones sociales, la alimentación y las situaciones en las que estamos.

 ¿Qué es neurociencia? 
 Cuando la neurociencia y la educación se acercan, una de las grandes metas a ser alcanzada es conocer de manera más amplia, pero refi nada, la relación cerebro-aprendizaje, de tal forma que permita a un educador saber cómo es el cerebro, cómo aprende, cómo procesa, registra, conserva y evoca una información, entre otros aspectos. Esta sería la plataforma de despegue para que a partir de este conocimiento se pueda mejorar las propuestas de enseñanza y las experiencias de aprendizaje, plasmándolas de forma dinámica y motivadora en la planifi cación de actividades que tengan mayor sentido y significado para los estudiantes.
 “Conceptos básicos en neurociencia: los principios esenciales”. En este documento se plantean ocho conceptos que se derivan de cuatro “mega-conceptos” y que contienen principios rectores esenciales y además, de mucha importancia para la neurociencia educacional. A continuación los enumeramos tal como se sugiere en el documento original:
1. El sistema nervioso controla y responde a las funciones del cuerpo, y dirige la conducta. El cerebro es el órgano más complejo del cuerpo. • Hay cien mil millones de neuronas
2 en el cerebro humano, todos ellas están en uso.
• Cada neurona se comunica con muchas otras neuronas para formar circuitos y compartir información.
 • La función del sistema nervioso adecuada implica una acción coordinada de las neuronas en muchas regiones del cerebro
. • El sistema nervioso influencia y es influenciado por todos los otros sistemas del cuerpo (por ejemplo, cardiovascular, endocrino, gastrointestinal y sistema inmune).
 • Los seres humanos tienen un sistema nervioso complejo que evolucionó a partir de una simple célula.
2. En la actualidad se están realizando investigaciones de conteo para identificar un número más aproximado de neuronas en el cerebro humano, donde se sugiere el número de 86 mil millones (Lent, 2011) 15 Los aportes de la neurociencia a la atención y educación de la primera infancia • Este órgano complejo puede funcionar mal en muchos aspectos, lo que lleva a los trastornos, y que tienen un enorme impacto social y económico.
Las neuronas se comunican mediante señales eléctricas y químicas.
• Los estímulos sensoriales se convierten en señales eléctricas.
• Los potenciales de acción son señales eléctricas realizadas a lo largo de las neuronas.
• Las sinapsis son las uniones químicas o eléctricas que permiten que las señales eléctricas pasen de las neuronas a otras células.
• Las señales eléctricas en los músculos provocan la contracción y el movimiento.
• Los cambios en la cantidad de actividad en una sinapsis pueden aumentar o reducir su función.
• La comunicación entre las neuronas se fortalece o se debilita por las actividades de un individuo, como el ejercicio, el estrés y el consumo de drogas.
 • Todas las percepciones, pensamientos y comportamientos son el resultado de combinaciones de señales entre las neuronas.
2. La estructura y función del sistema nervioso están determinadas por los genes y por el medio ambiente durante toda la vida. Los circuitos son genéticamente determinados y son la base del sistema nervioso.
• Circuitos neuronales se forman por programas genéticos durante el desarrollo embrionario y son modificados a través de interacciones con el entorno interno y externo.
 • Circuitos sensoriales (vista, tacto, oído, olfato, gusto) llevan la información al sistema nervioso, mientras que los circuitos motores envían información a los músculos y glándulas. 16 Los aportes de la neurociencia a la atención y educación de la primera infancia
• El circuito más simple es el reflejo, en el que un estímulo sensorial desencadena directamente una respuesta motora inmediata.
• Respuestas complejas se producen cuando el cerebro integra la información de muchos circuitos del cerebro para generar una respuesta.
• Interacciones simples y complejas entre las neuronas tienen lugar en escalas de tiempo que van desde milisegundos a meses.
• El cerebro se organiza para reconocer sensaciones, iniciar comportamientos, almacenar y acceder a los recuerdos que pueden durar toda la vida. Las experiencias de vida cambian el sistema nervioso.
 • Las diferencias en los genes y ambientes hacen que el cerebro sea único.
• La mayoría de las neuronas se generan en el desarrollo temprano y sobreviven toda la vida.
• Algunas lesiones dañan las células nerviosas, pero el cerebro a menudo se recupera del estrés, daño o enfermedad. ”
 • Neuronas periféricas tienen una mayor capacidad de volver a crecer después de la lesión que las neuronas en el cerebro y en la médula espinal.
• La muerte neuronal es una parte natural del desarrollo y el envejecimiento.
 • Algunas neuronas continúan generándose durante toda la vida y su producción está regulada por las hormonas y la experiencia.
. El cerebro es el fundamento de la mente. La inteligencia surge como las razones del cerebro, los planes y la resolución de problemas
• El cerebro tiene sentido del mundo mediante el uso de toda la información disponible, incluyendo sentidos, emociones, instintos y experiencias recordadas.



¿Qué es la Atención?

La atención se puede definir como la capacidad de seleccionar y concentrarse en los estímulos relevantes. Es decir, la atención es el proceso cognitivo que nos permite orientarnos hacia los estímulos relevantes y procesarlos para responder en consecuencia. Esta capacidad cognitiva es de gran importancia, pues la usamos a diario. Afortunadamente, podemos mejorar la atención con un plan adecuado de entrenamiento cognitivo.

Tipos de atención
La atención es un proceso complejo que participa prácticamente en todas nuestras actividades diarias. A lo largo del tiempo se ha hecho evidente que la atención no era un proceso unitario, sino que se podía fragmentar en diferentes “sub-procesos atencionales”. De este modo, se han ido proponiendo diferentes modelos para explicar de la manera más fiel posible cada uno de dichos sub-componentes. El modelo más aceptado es el Modelo jerárquico de Sohlberg y Mateer (1987, 1989), basado en los casos clínicos de la neuropsicología experimental. Según este modelo, la atención se descompone en:
Arousal: Hace referencia a nuestro nivel de activación y al nivel de alerta, a si estamos adormilados o enérgicos.
Atención focalizada: Se refiere a la capacidad de centrar nuestra atención en algún estímulo.
Atención sostenida: Se trata de la capacidad de atender a un estímulo o actividad durante un largo periodo de tiempo.
Atención selectiva: Es la capacidad de atender a un estímulo o actividad en concreto en presencia de otros estímulos distractores.
Atención alternante: Consiste en la capacidad de cambiar el foco atencional entre dos o más estímulos.
Atención dividida: Se puede definir como la capacidad que tiene nuestro cerebro para atender a diferentes estímulos o actividades al mismo tiempo


Sistemas Atencionales y Neuroanatomía


Si tenemos en cuenta las bases neuroanatómicas y los tipos de atención ya descritos, podemos describir tres sistemas diferentes de atención, siguiendo el modelo de Posner y Petersen (1990):
Sistema Activador Reticular Ascendente (SARA) o Red de Alerta: Este sistema se encarga principalmente de regular el Arousal y de la Atención sostenida. Se encuentra en estrecha relación con la formación reticular y algunas de sus conexiones, como las áreas frontales, las estructuras límbicas, el tálamo y los ganglios basales.
Sistema Atencional Posterior (SAP) o Red de Orientación: Este sistema se encarga de la Atención Focalizada y de la Atención Selectiva de estímulos visuales. Las áreas cerebrales relacionadas con este sistema son la corteza parietal posterior, el núcleo pulvinar lateral del tálamo y el colículo superior.
Sistema Atencional Anterior (SAA) o Red de Ejecución: Este sistema se encarga se hace cargo de la Atención Selectiva, de la Atención Sostenida y de la Atención Dividida. Está relacionado con la corteza prefrontal dorsolateral, con la corteza orbitofrontal, con la corteza cingulada anterior, con el área motora suplementaria y con el neoestriado (núcleo caudado).


NEUROCIENCIA Y DOCENTES

                      NEUROCIENCIA Y DOCENTES  Consejos de Neurociencias para docentes. La calidad del contexto influye para que el...